El asesinato de Marco Antonio Ávila, que tenía 28 años, infundió temor entre los vecinos que viven en las inmediaciones de Martín Berho y José Hernández.
El crimen ocurrió el domingo y ayer LA GACETA recorrió el lugar buscando detalles acerca del hecho. Sin embargo, los vecinos consultados respondían con evasivas hasta que una mujer -que pidió reservar su nombre por cuestiones de seguridad- explicó el motivo por el cual, según su versión, nadie quería hablar sobre el homicidio que ocurrió alrededor de las 16 en la vía pública.
“Escuchamos los tiros pero no salimos. Se escucharon más de tres disparos. Pero no podemos hablar más porque todo el barrio está vigilado por la familia del muchacho que mató al otro chico. Si hablamos, nos van a venir a tirotear la casa. No podemos decir nada porque nos están vigilando para que no hablemos. Somos gente que trabaja y no podemos hacer marcar nuestra casa”, (sic) argumentó la mujer.
Al ser consultados acerca de esta situación, fuentes de la investigación dijeron que el crimen de Ávila estaría vinculado con otros homicidios que se cometieron anteriormente en esa zona de la ciudad.
A su vez, en el informe oficial de la Policía se detalla que Ávila fue atacado por una pareja. “Al parecer la mujer que acompañaba al sujeto que le habría disparado a la víctima tuvo un problema con la novia de Ávila”, agregaron las fuentes consultadas por este diario.
En el parte policial también se detalla que el homicida -que hasta anoche permanecía prófugo- le disparó a la víctima a quemarropa. Después de esto, su mujer habría pateado a Ávila mientras este agonizaba. La mujer ya fue aprehendida y el supuesto homicida se entregaría en las próximas horas.
En medio de temor generalizado por la violencia de los hechos que ocurrieron, Alberto Andrada, otro vecino de la zona remarcó: “este barrio no es como antes. Antes había peleas, pero a piñas. Ahora vienen, ‘pum’, y ya está (sic)” .